Interlaboratorios
Organismos de acreditación y certificación, tanto en el ámbito nacional como internacional, recomiendan la participación de los laboratorios en sesiones de ejercicios interlaboratorios, ya que constituyen un medio independiente por el cual se puede evaluar objetivamente y demostrar la fiabilidad y precisión de los datos obtenidos (Pullés et al., 2006, ENAC, 2008). La participación rutinaria en estos ejercicios de intercomparación permite a los participantes obtener un control de calidad externo, muy valorado por los auditores y reevaluar sus propios métodos. La posición de valoración para cada participante, en un ejercicio interlaboratorio, genera confianza y fiabilidad de los resultados frente a clientes internos y externos de la entidad que participa, constituyendo un importante elemento de ayuda a la mejora de la calidad del participante.
Dentro de las determinaciones analíticas, los parámetros biológicos con aquellos que presentan mayor dispersión de resultados, ya que es necesario tener en cuenta que el componente microbiano puede ser sensible a factores tales como temperatura, almacenamiento y transporte que alteran el resultado a final. Además para este tipo de ensayos no existe procedimiento estandarizado, como es el caso de otras técnicas analíticas, añadiendo también la dificultad de trabajar con organismos de compleja identificación que generan alta disparidad de resultados.
En este sentido uno de los objetivos principales de GBS es la estandarización de los análisis microbiológicos de fango activos, es decir, la unificación de criterios a la hora de observar y evaluar una muestra de este tipo, mediante la organización de ejercicios intercomparación entre laboratorios abiertos a todos los profesionales del sector interesados en iniciarse o profundizar en este tipo de análisis. Los ejercicios interlaboratorio de Fangos activos, pueden ser calificados tanto como ensayos de aptitud (asesoramiento externo de la competencia de la técnica de cada participante, Sagrado, S. et al., 2005), como ensayos colaborativos (Permiten ajustar un método de referencia en el campo de la microbiología, Sagrado, S. et al., 2005).
Estos ejercicios, con participación de empresas externas a GBS, se llevan realizando desde 2004 y han permitido contrastar técnicas analíticas, optimizar protocolos de trabajo y estudiar los comportamientos de los distintos índices bióticos para muestras muy diversas y formar a profesionales altamente cualificados en estas determinaciones (Isac, et al 2007; Rodríguez et al 2008)